Cómo funciona la guerra informacional rusa (y por qué penetró tan fácilmente en Argentina)
Durante la Guerra de Ucrania, hubo campañas de desestabilización a gobiernos extranjeros en muchos países. Pero lo sorprendente -y grave- del caso argentino es que la penetración rusa llegó a medios de alta audiencia como Infobae, C5N o El Destape.

Por: Redacción

7 de abril de 2026

El ataque periodístico al gobierno argentino financiado desde Rusia en el año 2024 persiguió el claro objetivo de desgastar al entonces nuevo presidente, Javier Milei. Con un lote de artículos publicados en medios digitales, muchos de ellos difundiendo información ostensiblemente falsa, se buscaba afectar su imagen ante la opinión pública argentina, y generar controversias entre su gobierno y otros actores.

Lo sucedido es otro capítulo de la denominada guerra híbrida rusa en el ciberespacioun método destinado a debilitar a gobiernos de lo que Moscú considera "estados hostiles" a sus políticas externas. Este fenómeno de guerra informacional, o cognitiva, ha sido ampliamente estudiado por especialistas en geopolítica y estrategia militar, y en esta nota vamos a explicar en qué consiste, y cuáles son sus características principales. 

El contexto del ataque a la Argentina fue la guerra de Ucrania, y el apoyo explícito de Javier Milei en 2024 a Volodimir Zelensky, quien incluso asistió a la ceremonia de asunción presidencial del mandatario argentino el 10 de diciembre de 2023. El Kremlin estaba muy molesto con Javier Milei por su posicionamiento en la guerra, y pasó a considerar que el suyo era un gobierno hostil a Rusia. Los ataques informativos registrados por la investigación de OpenDemocracy y FiltraLeaks fueron realizados entre junio y octubre de 2024. Según estas fuentes, al menos 250 artículos antiMilei fueron "inyectados" en más de 20 medios digitales argentinos, para lo cual una entidad privada rusa -denominada "La Compañía"- pagó 283 mil dólares.

Luego, el contexto geopolítico cambió, y probablemente también la percepción de Moscú de que Argentina era un "estado hostil", porque todo indica que la operación rusa "se calmó" en noviembre de 2024. Recordemos que el 6 de noviembre de ese año Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de su país y poco después inició su segundo mandato. Moscú sabía que Trump iba a cambiar la posición de su país sobre la guerra, y que Milei era un aliado estrecho de Trump, por lo que la Argentina dejó de sder considerada como una amenaza. Apenas asumió, Trump cumplió con lo que había anticipado en su campaña: sacó progresivamente a Washington del conflicto, y presionó públicamente a Zelensky para que acepte un plan de paz que reconociera el avance militar ruso como un hecho consumado.

Este tipo de ataque informacional no es algo nuevo, ni exclusivo de nuestro país. La Rusia de Vladimir Putin viene realizando estas operaciones de injerencia en la opinión pública de otros países desde hace casi 20 años, y el método se remonta a manuales de la vieja inteligencia soviética. Lo que sucedió en Argentina ha ocurrido también en naciones de Europa, América y Asia.

Sin embargo, hay algo distintivo del caso de nuestro país: la operación rusa involucró a medios de alta audiencia. Mientras que en Francia, Estados Unidos, Alemania o Polonia las operaciones involucraron fundamentalmente a trolls, bots y medios digitales fantasma, en Argentina se extendió nada menos que a Infobae, C5N o El Destape. Este es el punto clave, y explica el enojo de Milei y la preocupación del gobierno argentino: un sector importante del periodismo argentino, casi regalado, se prendió con suma facilidad a una operación de espionaje internacional.

Esto último es lo más sorprendente, y que necesita una explicación. ¿Por qué tantos medios argentinos llegaron a un nivel tan bajo, que los llevó a ser cómplices -activos o pasivos- de una burda operación de espionaje internacional? ¿Lo hicieron por ánimo opositor, o porque están a la venta y a cualquier precio? 


En este informe explicaremos cómo funciona la guerra informacional rusa. Lo haremos a partir de los trabajos de Colin Gérard, un investigador del Instituto Francés de Geopolítica que se ha especializado en este tema, y que cuenta con numerosas publicaciones al respecto. Y luego, trataremos de responder a la espinosa pregunta anterior: ¿qué pasó aquí?

QUÉ ES LA GUERRA HÍBRIDA RUSA

Según Colin Gérard, 
No obstante, lo que preocupa a los analistas de riesgos geopolíticos son los costos económicos globales derivados de las interrupciones parciales, que pueden extenderse por días o semanas, que se expresan en los aumentos del precio del barril y la subsecuente "inflación petrolera".